Lo primero que llama la atención en The Return To Form Black Magick Party, debut largo del londinense Pop Levi, es su absoluta desvergüenza a la hora saquear patrones rítmicos, líneas melódicas, estribillos, riffs de guitarra o cualquier otro elemento característico del glam rock para devolvérnoslo, más de tres décadas después del
apogeo de lo que en principio pareció un movimiento efímero, henchido de rabiosa contemporaneidad e irresistible encanto (un ejercicio éste, por cierto, cíclicamente llevado a cabo desde muy distintos planetas del universo pop y que hasta la fecha sigue proporcionándonos discos memorables; o sea, que el glam dejó su
huella, no fue tan efímero).
Instalado en Liverpool desde mediados de los 90, Levi formó parte de Super Numeri -trío de post-rock con dos discos para Ninja Tune tan desconocidos como espléndidos- y pasó como bajista dos años en Ladytron, con quienes llegó a registrar otro título notable, Witching Hour. Fue precisamente durante una gira
mundial con éstos cuando desembarcó en Los Ángeles y decidió que allí se quedaba. También que iniciaba su carrera en solitario, y en una dirección que, aunque guarda conexiones con sus proyectos anteriores, se sale defi-
nitivamente de madre. "Quería hacer música pop astral", dice. Junto a Thom Monahan, ingeniero de sonido habitual de otro iluminado por San Marc Bolan, Devendra Banhart, Levi pone en pie once cortes que suman a su
inequívoco pedigrí glam otras tantas referencias extraídas de la historia del rock, de manera que su conocimiento se antoja enciclopédico.
Pero más importante que eso es el efecto inmediato que provocan sus canciones. Sugar Assault Me, la primera, deja las cosa claras desde el principio con sus riffs centelleantes, sus palmadas y su redondo estribillo: éste es un disco para disfrutar de verdad. Es la tónica incluso cuando los ánimos se relajan -(A Style Called) Cryin' Chic podría pasar por Buffalo Springfield con algo de infeccioso groove y Skip Ghetto es el Bolan acústico- o se tornan oscuros -See My Lord, todo un trip-, esa impresión señalada al comienzo y permanentemente reafirmada con inyecciones de adrenalina como Pick Me Up Uppercut, Dollar Bill Rock y Morning' Light. Razones más que sobradas para señalar a The Return To Form Black Magick Party y apuntar su
nombre en la lista de destacados de lo que llevamos de 2007.