Cinco años ha tardado el director de 'Magnolia' en volver a rodar. Tras el punto de inflexión formal que supuso 'Punch drunk love', maravillosa película que redefine el concepto del amor con una elaborada noción de la puesta en escena, el joven que engatusó a Hollywood con su radiografía de la industria del porno de los 70, vuelve a tirar dardos envenenados contra su país de origen.
'Pozos de ambición', adaptación de la novela de Upton Sinclair 'Petróleo', recupera los excesos del hasta el momento siempre inspirado autor: la fe, la familia, la religión y la avaricia como valores congénitos a la moral norteamericana.