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Rodrigo
Charlo Molina |
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Presidente de Detea |
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| Rodrigo Charlo es el presidente de un grupo que facturará este año 125 millones de euros | Su beneficio será de 32 millones antes de impuestos | La empresa tiene 900 trabajadores | El grupo está instalado en Portugal, Bulgaria, Polonia y Rumania | Un intercambio de acciones segregará a cuatro de sus diez empresas | El año próximo, con un nombre nuevo, la previsión es facturar la mitad y mantener el beneficio |
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| “Tenemos que quitarnos el complejo y sustituir algodón por campos de golf” |
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En el balance de Detea desaparecerán el año próximo cuatro de sus 10 empresas. La patrimonial reduce su dimensión, para concentrar su esfuerzo en las sociedades de proyectos, con clara vocación internacional, y optimizar su beneficio.
–¿Cómo se compone el grupo?
–Ahora tenemos cuatro divisiones. La primera es Construcción e ingeniería. Detea ha hecho edificios singulares. También obra civil, como carreteras o equipamiento de suelo. Y Ditecsa se dedica al equipamiento de industrias, al montaje de tubos e instalaciones especiales. La segunda división es de Energía y medioambiente. Producimos energía eléctrica renovable y de régimen especial. Tenemos ya 85 megavatios funcionando, que en breve serán más de 200, el equivalente a una central grande de ciclo combinado. Con una inversión de más de 200 millones de euros, Becosa va a dar este año 12 millones de beneficio.
–Tienen también una planta de eliminación de escombros.
–Con el escombro que produce la construcción, que ahora se tira en vertederos autorizados o en los caminos, de manera incontrolada, conseguimos un producto que se utiliza en firmes de carreteras. Tenemos dos proyectos importantes: Uno en la mancomunidad de los Alcores, en Sevilla, y otro en Chiclana, en Cádiz.
–La otra división se dedica a construir grandes superficies de ocio o industriales para alquilar. |
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El empresario, en la terraza de la sede central de Detea, en Sevilla. /Juan Carlos V ázquez |
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–La llamamos de Promoción especializada, tenemos tres líneas de negocio. Commercia promueve parques de ocio y centros comerciales: ha construido ya más de 1.300.00 metros cuadrados. Tiene unas rentas firmadas anuales de 42 millones de euros y presencia internacional en Portugal, Bulgaria, Rumania y Polonia. Otra sociedad es Ubbicalia que hace edificios para actividad industrial, que alquila. Es una actividad que está atrayendo inversiones industriales a Andalucía.
–¿Por ejemplo?
–La fábrica de latas de bebida más moderna que hay el mundo es nuestra y la alquilamos a una multinacional norteamericana, que fabrica latas para Coca Cola o Cruzcampo. Nosotros compramos el suelo, hacemos el trámite urbanístico, construimos, instalamos todo y entregamos la obra. Ellos vienen con sus máquinas y se ponen a producir.
–¿Por cuánto tiempo son los alquileres?
–Los de Ubbicalia, por diez años, mínimo. Commercia alquila, pero también vende, a veces para poder invertir. Ya llevamos unos 42 millones de euros invertidos en los países del Este, y esto lo sacamos de nuestra propia actividad. Fundamentalmente en Rumania y Bulgaria. Algo en Polonia y también estamos en Portugal. Ahora queremos ir a Chile y Argentina. Y tenemos ideas para Rusia, Georgia y Turquía.
–También se dedican a la promoción turística…
–Con Habbitania, que principalmente promueve resorts turísticos, como campos de golf. En este momento estamos pendientes de conveniar cuatro proyectos, de siete millones de metros, en las provincias de Cádiz, Huelva y Sevilla. |
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| andalucÍa |
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“Estamos en manos de lo que los políticos digan. Si la sociedad civil se pronuncia, si se hace fuerte, cambiarían muchas cosas” |
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–Nos falta su división de agricultura...
–Tenemos una sociedad que vende productos fitosanitarios. Se llama Fitragro. Fue mi primera empresa. Yo trabajaba para DuPont como investigador y les propuse hacerme distribuidor en una zona en donde no tenían a nadie. Había estado investigando un producto, una sulfonilurea para el arroz, que iba a salir al mercado... Tenemos dos empresas agrícolas más. Aggraria gestiona y administra fincas y Herdade do Sobrado es un proyecto de aceite de oliva en Portugal. En una finca de 1.400 hectáreas, 1.260 están plantadas de olivos y el resto, de arroz. Y estamos tratando de comprar otras fincas en el Alentejo.
–¿Por qué Portugal y no en Jaén? |
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–Mientras que en España estamos penalizados porque producimos más del cupo que nos permite la UE, en Portugal se autorizaron 30.000 hectáreas más y entramos en esa hornada. Allí había también una ayuda a la plantación y el costo de la tierra es más razonable. El precio en Andalucía, no tiene sentido. ¿Por qué en Carmona una hectárea vale 18.000 euros? En Francia una hectárea produce 7.000 kilos de trigo y vale 6.000 euros. La hectárea en Carmona produce 4.000 kilos de trigo y debería valer como mucho 6.000 euros. Pero el empresario andaluz, o el profesional, se cree más importante si posee tierras. Aquí tenemos mucha cultura de la finca, del cortijo. En Rumania y Bulgaria la hectárea ha costado mil euros, sin infraestructura; aunque alguna nos ha salido a 300. En Bulgaria tenemos mil hectáreas, muy diseminadas. Y la hectárea de trigo, allí si le echa abono, produce más que aquí.
–¿Cómo queda el holding empresarial, después de los recientes acuerdos accionariales?
–Tenemos dos tipos de actividades diferenciadas. Unas son sociedades de servicios, como Detea, Ditecsa, Fitagro o Aggraria. Las otras son empresas de proyectos, como Commercia, Ubbicalia, Habbitania, Becosa, Detea Medioambiente o Herdade do Sobrado. Las sociedades de proyecto son mucho más exportables y tienen más valor añadido. Entonces, hemos salido de las actividades de servicios, con intercambio de acciones con socios nuestros internos.
–¿Qué haría usted con la universidad en España?
–Yo a la universidad lo que le daría es muchísima práctica. El profesorado debería tener experiencia real. Y no un profesorado que se agarre a su silla y lo único que haga sea escribir artículos y dar clase. Un profesorado debería dar prestigio. Habría que pagar bien, para que le interesase venir a personas de gran preparación. Tenemos que conseguir que investigue lo que necesita realmente el ciudadano, lo que contribuya al desarrollo del territorio. Y esto es lo que busca una empresa: satisfacer unas necesidades y obtener un beneficio. Entonces, si la universidad y la empresa logran investigar juntas, harán lo que la sociedad está demandando y no como ahora, que se investiga para publicar. |
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/Juan Carlos Vázquez
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–¿Cuándose fundó la compañía?
–En enero del 89 se fundan Fitagro y Ricex para vender herbicidas. Un amigo que entró, trabajaba para una empresa de Madrid, que hacía naves. Le propuse hacer una sociedad, que ya se llamó Detea, que iba a trabajar a comisión para la empresa de Madrid. Dos años después, nos lanzamos por nuestra cuenta. Primero hicimos una nave en Isla Cristina y después vinieron proyectos de Urbis, Coca Cola...
–Y ¿cómo siguieron creciendo?
–Teníamos un cliente que era productor de aceite de girasol y nos pidió que le estudiáramos una planta de cogeneración. |
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Unas multinacionales compraron la empresa y abandonan el proyecto, pero nosotros ya habíamos aprendido lo que era la cogeneración y nos pusimos a ofrecerle plantas al sector del aceite.
–¿Por qué inician la actividad de la promoción especializada?
–A Detea vino un cliente que quería una instalación, pero alquilada. Nosotros buscamos el suelo, negociamos con el ayuntamiento, hicimos la obra y buscamos a los inversores. Y aprendimos el camino. La segunda vez, para Bridgestone Firestone, ya la hicimos nosotros. Fuimos capaces de descontar el contrato que teníamos en en la Caixa. La tercera fue una cosa de 1.500 millones de pesetas: la plataforma de Carrefour para Andalucía, Extremadura y Canarias. Era un proyecto importantísimo, de 70.000 metros cuadrados.
–¿Qué opina de la susceptibilidad que han levantado las reformas estatutarias en España?
–Pienso que los políticos gobiernan buscando su permanencia, los votos. Es un error, pero muy difícil de corregir. Si el político gobernara buscando el desarrollo de un territorio, en vez de buscar el voto, pues no nos meterían en polémicas que a los ciudadanos no nos interesan. El ciudadano andaluz está muy poco preocupado porque se defina Andalucía como realidad nacional. Y el catalán, tampoco tanto. Lo que hay es preocupación del político por hacerse notar. En muchas cosas, como los parques comerciales o los campos de golf, hay un discurso oficial que simplemente busca eso, no el bien de la sociedad. Porque, por ejemplo, en parques comerciales cuantos más Carrefour haya mejor, ¿no?
–Lo dice por las moratorias…
–Tratan de favorecer el pequeño comercio porque influye en los votos. Y el golf habría que apoyarlo de forma clara. En Andalucía tenemos un sitio excepcional para que vengan europeos a jugar al golf. Está el agua. Pero un campo de golf consume mucha menos agua que uno de maíz o de algodón. |
–¿Cómo pueden influir en las decisiones?
–Tenemos el problema de tener muy poca sociedad civil. Estamos en manos de lo que los políticos digan y creo que los políticos tendrían que preocuparse de poner unas reglas de juego claras, lo cual fortalecería el estado de derecho. Muchas veces los empresarios no sabemos por dónde andar, porque las reglas del juego no son claras, lo que permite una discrecionalidad del político, que es absolutamente improcedente. Si realmente la sociedad civil se pronuncia, si se hace fuerte, yo creo que cambiarían muchas cosas en Andalucía.
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| construcciÓn |
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“España gasta ocho veces más cemento per cápita que Francia. Y Andalucía, ahora, menos que la zona centro o Galicia” |
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–Usted critica la política acerca del golf. La consejera Obras Públicas está siendo muy criticada por las leyes que saca, sin embargo tiene el mérito histórico de que es la primera vez en 25 años de gobierno del PSOE que hay un consejero del ramo que se ocupa del urbanismo.
–La administración regional puede poner unas leyes, pero la iniciativa siempre es municipal. Y los municipios están protegiendo suelo. No se puede hacer nada excepto lo que ellos liberan. Y como hay muy poco suelo disponible, es carísimo. A mí me gustaría que aquí tuviéramos el modelo de Estados Unidos, que el suelo es libre.
–Andalucía crece más que la media española, pero debido a lo inmobiliario y la construcción. Si le desagregamos eso, la cosa ya no es tan brillante.
–España está gastando siete u ocho veces más cemento por habitante que Francia. Andalucía no tanto: En este último trimestre ha gastado menos hormigón per cápita que la zona centro o Galicia. Las cementeras españolas todos los años se equivocan porque piensan que ya no se puede seguir creciendo y se sigue creciendo.
–¿Y las debilidades de Europa?
–La Unión Europea tiene que competir los americanos, China o India. Y el principal problema que tenemos es la lengua. Otras barreras son las leyes, muy distintas según los países. Y en Europa somos los más proteccionistas y los más sociales. A mí me parece fenomenal que seamos sociales, pero no seamos tan proteccionistas y sobre todo tan intervencionistas. Eso no pasa en Estados Unidos. |
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| educaciÓn |
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“Hay que resolver en la docencia española el bilingüismo. Para qué tanta matemática y tanta historia. Aprenda usted inglés” |
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–Ahora decimos que Cataluña es una nación, cuando la nación podría ser Europa. España sería una región de Europa y Andalucía o Cataluña, comarcas de la región española.
–Exactamente. Y aplicar el mismo criterio con el inglés. El principal problema que hay que resolver en la docencia española es el bilingüismo. No comprendo que los niños de los colegios no sean bilingües. Para qué aprender tantas matemáticas y tanta historia. Aprenda usted inglés, que es lo absolutamente necesario. Y ahora encima defendemos que no entre en Cataluña un juez que no sepa hablar catalán o que no dé clase allí un profesor que no lo hable, fíjate cómo andamos. Y en el País Vasco, peor. |
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–Los políticos españoles podrían sentirse celosos, si los empresarios nacionales tuvieran un protagonismo como el que tienen los estadounidenses.
–Pero si los empresarios queremos que cambie la política, lo tenemos que decir. Por supuesto que nos da miedo. A mí me apura decir alguna de las cosas que estoy diciendo. Pero digo lo que creo que está haciendo mal nuestra Administración. Y sé que a ellos no les gusta que se les critique. Tengo que decir que están con un discurso acomplejado en los campos de golf.
–¿La tiene tomada con el algodón?
–La UE nos tiene que dar dinero a espuertas para que le saquemos rentabilidad al algodón. Usamos una barbaridad de pesticidas; es de los cultivos que más insecticidas, fertilizantes y agua utiliza. Y encima no dejamos que lo produzcan países del tercer mundo, a los que tendríamos que ayudar. Estaría muy bien que cumpliésemos con el 0,7: soy un gran aficionado a África, es mi pasión, me encanta. Pero ya que no lo cumplimos, al menos no le pongamos impedimentos a las cosas que ellos pueden hacer, como producir algodón o maíz. En el golf, tenemos que quitarnos el complejo y decir ‘vamos a sustituir el algodón por campos golf’.
–Hablando de África, ¿qué opina de la llegada masiva de inmigrantes ilegales a Canarias en estos días?
–Conozco los lugares de donde salen en Senegal. He visto los cayucos preparados. Son lugares, por cierto maravillosos para el turismo. Esto no tiene más que dos salidas: una emigración controlada, en el corto plazo, y a largo plazo invertir en África. Aunque esto último es complicado. Hay dictaduras; locos como Mugabe, que toman el poder en Zinbawe y se ponen a perseguir a los blancos; guerras civiles, mucha inestabilidad. Aun así, nosotros vamos a invertir en Guinea. |
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