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  mÁs empresarios
 
 
 
 
 

 

Luis
Caballero Florido
 

 

Presidente del
grupo caballero
 
Luis Caballero Florido preside, desde hace 32 años, una empresa que factura 80 millones de euros | Este grupo familiar vende 1,23 millones de cajas de vino, brandies y licores | Un tercio lo exporta, principalmente al Reino Unido, Alemania, Holanda y Estados Unidos | Emplea a 250 trabajadores | Tiene bodegas en el Marco de Jerez, Rioja, Rueda y Toro | Vega Sicilia es socio de Europvin, su comercializadora de Burdeos
 
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“Los beneficios inmobiliarios no generan riqueza en Andalucía”  
 
 
Pertenece a la quinta generación de dirigentes de su empresa y prepara la transición de poderes al actual vicepresidente, su primo José Luis Caballero Domínguez.
Una bodega del Marco de Jerez fundada por un gallego.
–Nuestro tatarabuelo compró una viña en Chipiona y montó una destilería. La viña la mantenemos, pero la destilería ya no funciona. Después el negocio derivó al brandy y al ponche, que era queimada hecha con brandy de Jerez, en vez de orujo gallego. Más tarde, llega el vino de Jerez. En 1907 el nieto del fundador, mi abuelo, se traslada a El Puerto. Y en 1932 adquieren las bodegas José de la Cuesta y John William Burdon, y empieza la exportación.

Y en El Puerto de Santa María está la central de la compañía.
 
El empresario, durante la entrevista, en las Bodegas Lustau de Jerez
  El empresario, durante la entrevista, en las Bodegas Lustau de Jerez.
Fotos: Pascual
 

–La central y tres bodegas con 60.000 metros cuadrados edificados. La bodega Medinaceli es del siglo XVI. Las otras son del XVIII. Allí también tenemos el Castillo de San Marcos, del siglo XII.

¿El vino está en regresión?
–El consumo de vino y bebidas alcohólicas subió hasta hace diez años. Desde entonces, se contiene el consumo. Esto ha provocado la proliferación de tipos de vino y el aumento de las categorías premium.

¿Cuál es el país en donde más venden?
–Un 8 por ciento de toda la exportación de Jerez a Inglaterra la cubre el grupo Caballero, con unas 300.000 cajas de 12 botellas.

¿Cuánto producen al año?
–Tenemos 22.000 botas de 500 litros. Eso significa 12,1 millones de litros, de eso vendemos el 30 por ciento, y eso es lo que producimos.

Es un hermoso oficio
–Y muy sacrificado. Es una maravilla de negocio, pero requiere mucha vigilancia, porque tener 22.000 botas viviendo, es como tener 22.000 caballos o vacas, unidades con vida propia. Hacemos todos los vinos de Jerez, finos, olorosos, amontillados, Palo Cortado, tintos…

¿Tintos? Es una sorpresa.
–Es una innovación; estamos sacando nuevos conceptos. Jerez tiene que dar nuevos productos al mundo, porque tiene un clima fantástico y unas tierras muy buenas.

ecotasa
  “Es urgente aplicarla. Al que genera medio ambiente, oxígeno y biomasa le debe pagar el que lo consuma: la industria y el turismo”  
  ¿Otra innovación en mente?
–Estamos intentando meter el vino de Jerez en la mesa, sin que pesen los 15 grados, y no solamente bajarle algo la graduación, sino darle ligereza, con una fuerte crianza que haga al vino menos denso.

¿Cómo ha cambiado el negocio al pasar de vender graneles a embotellados?
–Ha cambiado la industria, no el comercio. La industria ha perfeccionado los sistemas de crianza, embotellado y tratamiento. Y se ha acabado el negocio intermedio, que era almacenar los vinos en barricas, en los países de destino, y embotellar antes de consumir. Eso fue antes de que aparecieran las grandes superficies. Entonces desapareció el wine merchant, el comerciante de vino local que embotellaba y distribuía. Ahora la industria se completa aquí. El problema de
Jerez es de comercialización. En calidad, estamos como no hemos estado nunca. Pero la oferta es superior a la demanda.

Hace falta más mercado.
–Estamos siempre con la esperanza amarilla. Con China y otros países emergentes, que lógicamente están consumiendo mucho más. Caballero tiene una empresa internacional que se llama Europvin y tiene sede en Burdeos, de la que Vega Sicilia tiene un 10 por ciento y nosotros el 90. Exportar al mundo entero vinos de Europa: de Burdeos, alta gama de Francia o España y algo de Alemania e Italia. Europvin vende 85.000 cajas de vino y factura unos 12 millones de euros. Compramos esta empresa hace cinco años.

Es otra innovación.
–Claro. Las multinacionales no van a vender marcas nuestras. Europvin vende a mercados elitistas. Es una empresa premium, y la vamos a mantener así, dedicada a Estados Unidos y Asia fundamentalmente. Como el negocio del vino no crece, hay que aumentar son los segmentos de consumo, y vender vinos muy caros, con grandes márgenes; este es el proyecto de Caballero. Hemos decidido abarcar la comercialización de todos estos productos; cambiar, irnos del segmento barato, de volumen, al segmento premium, poco a poco. Y Lustau son los vinos más caros de Jerez ahora mismo, la Vega Sicilia de Jerez es Lustau.

¿Cómo afronta el sector la diversificación?
–Por lo pronto ya Jerez no anda solo. Las casas de Jerez están en Ribera, en Rioja, en Burdeos y tienen su propia comercialización. Y se ha diversificado hacia otros sectores: Jamones, quesos, delicatessen, aguas, bebidas no alcohólicas.
Luis Caballero Florido
  Y ¿cuál es el futuro?
–Depende de operaciones de tipo corporativo, con asociaciones o fusiones. Hay que reducir las estructuras y aumentar los volúmenes. La demanda de bebidas alcohólicas no va a crecer en los próximos 10 años.

¿Jerez goza de buena salud?
–Jerez está sufriendo muy directamente los efectos de la disminución de consumo de vino. Produce más de lo que vende.

¿Y la economía de Cádiz?
–Los valores agrarios se están convirtiendo en turísticos y de medio ambiente. Todo está
estabilizado: Ganadería, agricultura, pesca, y forestal, por el corcho que es importante en Cádiz. El crecimiento está en el inmobiliario y turístico.

¿Y eso es bueno o malo?
–Es un recurso alternativo privilegiado en esta provincia, que tiene unas condiciones únicas de temperatura y variedad de naturaleza. Cádiz es una pequeña España, hay de todo. Si se pone en valor ese potencial, la provincia tiene un futuro francamente positivo. Cambiar las remolachas y las viñas por campos de golf no es una realidad negativa.

¿El futuro es el ocio?
–Vivir de espaldas al mar, en esta provincia, es ignorar donde está el futuro y el desarrollo, que no está en la agricultura, ni en la pesca. Podemos ofrecer una calidad de vida que difícilmente se encuentra en otro sitio. El futuro, evidentemente, es el ocio. Todos los pueblos de Cádiz tienen atractivo para el turismo nacional y extranjero. Estamos sufriendo una invasión. Aquí sí que la demanda es mucho mayor que la oferta.

¿Plantea un turismo de calidad?
–Los próximos residentes son miles y miles de europeos de mediana edad y jubilados que ya no quieren hoteles sino su pequeña casita con jardín en el sur de España. Málaga se ha colmatado y toda la costa de las provincias de Cádiz y de Huelva, hasta llegar a Portugal, tiene un futuro, que está por explotar.
¿Qué opina de la idea unir Huelva y Cádiz por carretera?
–No es de recibo que dos provincias limítrofes estén incomunicadas y que Portugal esté también incomunicado por la costa. El turismo europeo que desemboca en Cádiz está pidiendo una comunicación hacia el Atlántico, con Portugal.

¿Cree que la veremos pronto?
–La carretera costera a Huelva no tiene nada que ver con la protección del lince, ni con la vida de los flamencos, sino con las dunas. Se pretende que la costa de Doñana que queda, sea una insólita, despoblada y salvaje. Tiene su parte bonita, pero no hasta el punto de mantener a provincias y países aislados. Sería espectacular ver a Cádiz unida a Huelva por carretera.
 
futuro de jerez
 

“Depende de fusiones o asociaciones. Se produce más de lo aue se vende. Hay que reducir estructuras y aumentar volúmenes”

 
¿Y dentro de este esquema cómo ve la economía andaluza?
–Andalucía necesita recursos de fuera. La UE nos dará un palo fuerte en 2013, y la agricultura, que ha sido la principal fuente de riqueza, pasará a segundo plano. Andalucía tiene que buscar otros derroteros: industria de transformación, energías alternativas o biocarburantes, en los que trabaja Abengoa.

Ebro Puleva, también.
–Hay dos cosas que tenemos más que nadie: el sol que nos alumbra y la tierra que nos cubre. Esta es la región más amplia de España y con más horas de sol de Europa. Hay que desarrollar estos diferenciales y buscar la financiación. No se utiliza todo el dinero disponible, por falta de proyectos.

¿Faltan ideas?
–En Andalucía, de pronto, ha habido una revolución inmobiliaria y se han producido unos resultados extraordinarios que están saliendo del proceso productivo al financiero. ¿Puede un gobierno prescindir de estos recursos extraordinarios? En los juegos económicos hacen falta factores que aceleren el movimiento. Quizá la productividad inmobiliaria supone excesivos riesgos y ya entramos en un terreno peligroso que termina en la operación Malaya. ¿Puede el Gobierno cortar este desaforo inmobiliario? Es complicado.

Hay una acumulación de capital, que habría que aprovechar para el desarrollo de Andalucía.
–Sí, si hubiera una forma de canalizar los recursos para que se reinvirtieran aquí. Pero salen fuera, del sector productivo al sector financiero. No genera ni riqueza, ni empleo, ni PIB. No genera más que unos márgenes que después se emplean en eléctricas o en lo que sea; y que terminan en el parqué.
doÑana
  “La unión de Cádiz y Huelva por carretera sería espectacular. No es de recibo que estén incomunicadas por la costa”  
  El parqué también genera desarrollo.
–El problema es que los beneficios inmobiliarios no generan riqueza en Andalucía.

¿Y la necesidad de financiación, cómo la resolvemos?
–Si pudiéramos primar la inversión dentro de Andalucía de capitales generados en suelo andaluz, con unos incentivos de tipo fiscal, eso traería una ebullición de riqueza transmitida.

Pero el dumping fiscal es ilegal en la Unión Europea.
–No tiene nada que ver con la legislación europea. Propondría que hubiera unos sectores prioritarios donde las aplicaciones de estos resultados extraordinarios, estuvieran primadas o tuvieran una repercusión fiscal retardada.

Decía antes que hay más dinero que ideas...
–Pero si el dinero va fuera, ni ideas ni dinero. Por Andalucía pasa mucha riqueza, pero todo se va fuera, aquí no se queda nada. La Junta habla mucho de responsabilidad corporativa, de asociacionismo responsable y otros conceptos generalistas; pero habría que ponerles cara y ojos. ¿Tiene una inmobiliaria? ¿Ha generado tanto? Pues va a pagar el 35 por ciento dentro de 10 años, cuando me justifique una reinversión que tenga una fiabilidad y un diferencial de desarrollo.

¿Cómo ve el cambio climático?
–Es un tema que es tan grave, que no queremos afrontarlo; es como el cáncer de la humanidad. Y, al mismo tiempo, también hay una responsabilidad de los focos de progreso, que no se pueden apagar, porque de ellos depende la economía internacional. Es como decía antes de los resultados extraordinarios, que no se puede prescindir de ellos. Yo quisiera que todo fuera puro, limpio, pero es que la economía tiene una parte sucia.

¿Qué hacemos, entonces?
–La masa verde está desapareciendo. El país se está desertizando y la política de aguas es un desastre. La vegetación de Andalucía no puede subsistir. No llueve o llueve mal. Al que genera oxígeno, medio ambiente, biomasa, alguien le debe pagar: el que la consuma, la industria, el turismo. Hay que contribuir a la permanencia de la masa verde.

¿Sería partidario de la Ecotasa?
-Absolutamente, aplicada de manera urgente.

El que contamina paga.
–Sí, pero no pasa. Al no haber ayudas, el bosque está sucio y el peligro de incendio es enorme. A pesar de que un bosque es productivo; en los alcornocales, cuando se pierde un árbol, se pierde una cosecha de 50 años. Y eso está a expensas del agricultor, que de su bolsillo financia el mantenimiento de un bosque.

Pero sería una buena inversión mantenerlo con fondos públicos.
–Y daría mano de obra. Hubo un intento durante tres años y se ha acabado. Hablar de reforestación en tres años es una tomadura de pelo.