Equipo de cuarto bombo en el sorteo, este Slavia de Praga parecía la joya que todos esperaban en su grupo. Por desconocido, por pequeño y por inexperimentado. Pero el Slavia, uno de los clubes emergentes en la capital checa, no quiere ser la cenicienta del grupo H, a pesar de que, al menos, Arsenal y Sevilla parecen muy superiores al conjunto entrenado por Karel Jarolim, su principal y carismático componente.
El paso para llegar a entrar en esta competición comenzó con una clara victoria ante el poderoso Ajax de Amsterdam en la fase previa de la Liga de Campeones. Dos goles de Vlcek, el delantero del Slavia, echaron a los holandeses ante la sorpresa del fútbol europeo. Pasaba el equipo pequeño y se quedaba fuera el grande, como ya le sucediera también al Ajax en la anterior campaña ante el Copenhague. El mismo pensamiento y las mismas ganas con las que enfocaron ese partido serán los ingredientes a través de los que intentar dar la campanada en un grupo muy difícil. Ganas no le faltarán, otra cosa será medir la calidad de un equipo que participa por primera vez en el más alto nivel europeo.
Sus viajes a Londres y Sevilla se prevén como la oportunidad para que sus jóvenes jugadores tengan un escaparate inigualable para destacar y asombrar al fútbol europeo. Parece, sin embargo, que el mayor objetivo del club será luchar por el tercer puesto con el Steaua, rival al que presumiblemente sí puede medirse en igualdad de condiciones.
Su juego refleja a un equipo arropado y bien construido defensivamente. Su máxima apuesta es la salida al contraataque, sistema al que se adapta perfectamente su jugador estrella, el delantero Stanislav Vlcek, autor de los dos goles del partido de vuelta contra el Ajax.
Otra de sus figuras, quizás más por su nombre que por su actual rendimiento, es el centrocampista Smicer, que a sus 34 años es ya un veterano y conoce la Liga de Campeones como nadie tras ganarla con el Liverpool, gol incluido, hace tres temporadas.
El Slavia se estrenará en la competición frente al Steaua en casa, un primer partido que marcará el resto de su trayectoria, al tener que afrontar después encuentros en los que en teoría no tendrá tantas opciones. La historia del club checo en Europa no tiene un amplio bagaje sobre el que apoyarse, pero eso no preocupa a su entrenador, que al término del sorteo quiso mostrar su postura acerca de la primera fase que tendrá que afrontar. "Hemos dado el paso más importante eliminando a un equipo grande como el Ajax, ahora tenemos tres partidos por delante", ha dicho Jarolim con una mezcla de orgullo y esperanza.
La Liga de Campeones da la bienvenida de esta forma a un nuevo equipo, tras varios intentos fallidos por entrar en esta fase final en otras temporadas por parte de los checos. El partido frente al Arsenal tendrá la curiosa anécdota del encuentro con Tomas Rosicky, que fue la gran estrella hace varias temporadas en el eterno enemigo del Slavia, el Sparta de Praga, antes de dar el salto definitivo a Europa vía Alemania. Un dato curioso es que el Steaua volverá a saludar a los checos tras ser eliminados por éstos hace ocho años en la Copa de la UEFA. Ahora, el equipo de Karel Jarolim espera repetir proeza e iniciar un camino europeo prometedor e ilusionante.