Ganar hoy es vital para Juande Ramos no sólo por lo que implica para el futuro de su equipo en la Liga de Campeones. El estreno en el Ramón Sánchez-Pizjuán de la máxima competición continental llega solapado por el escaso nombre del rival y por la racha de derrotas del Sevilla, y ambos factores fueron destacados ayer por el entrenador manchego. Juande defendió el juego de los suyos en los últimos partidos, advirtió sobre el peligro del Slavia y entendió que no ganar sería complicarse el futuro en la Champions.
"Yo no cambiaría el jugar bien por nada -comenzó diciendo Juande Ramos sobre los dos últimos partidos-. La mejor manera de ganar es jugando bien. Ese dicho de jugar mal y ganar, y jugar bien y perder, no estoy de acuerdo con él. Para ganar, hay que jugar bien, aunque esporádicamente ocurre lo contrario. Estoy fastidiado por haber perdido los dos últimos partidos, pero también satisfecho por ver que el equipo se ha hecho acreedor para ganar. Estoy convencido de que cuando creemos este porcentaje altísimo de ocasiones vamos a ganar, seguro".
Y la primera ocasión que se le presenta a su equipo es ante un Slavia que aparece como víctima propiciatoria: "Ojalá, ojalá -dijo expresivo-. En una competición tan corta como ésta, es determinante ganar cuando se ha perdido el primer partido. Es vital la victoria para igualarnos en la clasificación con el Slavia, para tener las aspiraciones intactas y es lo que vamos a intentar. Esperemos que estos partidos no hayan hecho mella desde el punto de vista de la confianza y que el equipo no se bloquee porque no hace gol. Pero creo que somos el tercer equipo que más goles ha metido en Primera, no falta el gol, ha sido un problema de falta de acierto en los últimos dos partidos".
¿Es más decisivo el encuentro entonces por la realidad actual del Sevilla? "El partido es decisivo porque al no ganar estaríamos alejados en los puntos de los demás rivales. Pero el equipo no tiene ningún problema porque saben que han hecho un trabajo muy bueno, excelente, que han hecho lo que tenían que hacer. En el Bernabéu, con seis ocasiones hicimos cinco goles, y ahora hemos hecho infinidad de ocasiones y no marcamos. Estas cosas ocurren y no tienen explicación, más allá del acierto de los futbolistas".
Eso sí, Juande reconoce que un triunfo colaboraría para calmar el ambiente de incertidumbre: "Una victoria ayudaría a suavizar el estado de inquietud. Todos estamos incómodos, pero yo lo admito como parte del deporte, porque el deporte es para ganar y para perder. Cuando se pierde hay que llevarlo con la misma dignidad". Entrando en aspectos más puntuales, Juande afirmó que la defensa mejoró ostensiblemente en Zaragoza: "Paradójicamente, vi al equipo bastante bien defensivamente en Zaragoza. Yo creo que anular a dos jugadores como Milito y Oliveira es porque se hizo un buen trabajo defensivo, pero recibimos dos goles. Uno de ellos a balón parado, que es por el acierto del lanzador, y otro al final cuando ya estábamos desorganizados. Creo que el equipo mejoró mucho defensivamente, el Zaragoza tiene valores interesantes ofensivamente y el equipo los contuvo".
En ese sentido, el técnico sevillista reconoció la mejoría de Boulahrouz. "La mejora defensiva fue general y es cierto que individualmente cada uno hizo un buen partido. Hay que entender que jugadores como Boulahrouz, como Mosquera, como De Mul o Keita, los recién llegados, requieren un periodo de adaptación, de conocer a los compañeros, el fútbol español... No dominan bien el idioma y es difícil que den su mejor rendimiento desde su primer día. Sólo podemos pedir paciencia, y la desgracia es que las jornadas van pasando".
También aclaró que es más fácil destacar en ataque, como hizo Kone: "Yo diría que ahí hay un matiz distinto. El trabajo defensivo es organizado, hay que mecanizarlo y los futbolistas deben conocerlo. El delantero es distinto, porque es más intuitivo y de talento que de organización". Y avisó sobre su evolución: "La ilusión de ficharlo es porque pensamos que puede aportar mucho. Es un complemento bueno a lo que tenemos y en dos ratos ha hecho cosas muy interesantes. A medida que vayan pasando las fechas, irá aportando más cosas al equipo". Además, defendió a Palop: "Si nosotros estamos aquí, en gran medida es por Palop. Si estamos jugando la Champions y hemos levantado las copas, el porcentaje más alto de culpa la tiene Palop. Si por una jugada desafortunada tenemos que cortar la cabeza, mal vamos".
Sobre el Slavia, dijo que, sin ser el Milan, el Madrid o el Barcelona, es "un equipo capacitado para ganarle a cualquiera en Europa". "Es como los equipos del Este, rocoso, duro y muy competitivo, trabajador y rápido. No tiene grandes figuras, pero sí tiene a unos futbolistas que dan unas prestaciones tremendas. Que nadie espere un partido fácil porque no lo es".
El técnico de Arahal entra en el vestuario con la bandera de la ilusión y el crédito de siete exitosas temporadas en el filial, al que cogió en Tercera de la mano de Caparrós. En el banquillo es sinónimo de trabajo y tiene una gran capacidad para modelar futbolistas y hacerlos competitivos.
Ha logrado dos saltos de categoría, varias liguillas de ascenso y rechazó ofertas de clubes de Segunda como el Cádiz y el Xerez. En su etapa de futbolista consiguió un hito al ser el que más partidos de Primera ha jugado en la historia del Sevilla (352).