Si por algo se caracteriza el equipo griego es por la garra que imponen sus jugadores sobre el terreno y por el aliento incansable de sus aficionados. Los jugadores griegos intentarán hacer del Giorgios Karaiskakis un fortín inexpugnable para los tres rivales de grupo. Se ha reforzado mucho de cara a esta temporada y ha sido el mercado español el elegido.
Olympiacos se ha hecho con los servicios del ex atlético Luciano Galleti, el ex realista Darko Kovacevic y el español Raúl Bravo, procedente del Real Madrid.
Además, contará un año más con el veterano Djordjevic y el portero internacional Nikopolidis. Tras la sorpresa dada por la selección en la pasada Eurocopa de 2004 en Portugal, es el momento de que el fútbol griego demuestre si lo de hace tres años fue sólo un espejismo o se puede hacer realidad. El equipo de Takis Lemonis dará que hablar y no pondrá las cosas fáciles a Madrid, Lazio y Werder Bremen.