El brasileño Robinho, centro de la polémica durante las últimas jornadas, fue la gran estrella en la victoria del Real Madrid ante Olympiacos, con lo que lidera en solitario el grupo C de la Liga de Campeones.
Schuster dio entrada de principio a Robinho, sancionado con un expediente informativo por su retraso la pasada semana tras el Brasil-Ecuador. Preservar a Robinho. Y la felicidad del paulista. Eso es lo que correspondía. Al menos, eso es lo que decidió, con sensacional criterio, el entrenador alemán, buen jefe y gran conocedor del fútbol.
Robinho cumplió. De sus botas salió el pase del primer gol, que pudo haber sido de Van Nistelrooy, pero, que, tras el rechace de Nikopolidis, lo anotó Raúl, que encarriló la victoria merengue en su partido 400 en Europa. Más tarde, Robinho firmaría el empate a dos. Luego forzó el penalti que falló Van Nistelrooy. Y salió glorioso del Bernabéu tras marcar el 3-2 y concederle el cuarto y último a Balboa.
Los griegos parecían optar por la contención, pero en el séptimo minuto surgió, como no, la figura de Galletti. El argentino casi siempre marca contra el Madrid, y anoche no fue menos. Poco después del empate se produjo un lance que pudo resultar decisivo: la expulsión de Torosidis, por roja directa, tras derribar a Van Nistelrooy cuando el holandés encaraba la portería. Pero al descanso se llegó con el empate a un gol que no contentaba al conjunto madridista.
Y nada más reanudarse el choque, Julio César aprovechaba un despiste defensivo blanco y adelantaba a los griegos, que veían que se podía repetir el sueño de Bremen, donde habían logrado a principios de mes el único triunfo fuera de casa en Liga de Campeones de toda su historia.
Había que hacer algo, así que Schuster optó por dar entrada a Higuaín en el lugar de Míchel Salgado. Un toque genial de Guti habilitó por la derecha a Sergio Ramos, cuyo centro remató de cabeza Robinho para empatar. El Madrid se lanzó en tromba, pero la valentía de Olympiacos convirtió el partido en un auténtico choque de Champions.
La emoción emanaba cada vez con mas fuerza. Van Nistelrooy falló un penalti. Casillas salvaba las contras griegas. Y de nuevo el Real Madrid se aferró a la épica. Robinho, con la puntera, logró el 3-2 y Casillas sacó una mano prodigiosa para evitar el empate antes de que el brasileño regalase el 4-2 definitivo a Balboa con los griegos volcados al ataque.
Alineaciones:
Real Madrid :Casillas; Míchel Salgado (Higuaín, 74’), Sergio Ramos, Metzelder, Marcelo; Robinho, Guti, Gago, Sneijder (Balboa, 81’); Raúl (Torres, 88’) y Van Nistelrooy.
Olympiacos: Nikopolidis; Torosidis, Antzas, Julio César, R. Bravo (Zewlakow, 75’); Galletti, Patsatzoglou, Stoltidis, Ledesma (Núñez, 86’), Djordjevic; y Lua Lua (Kovacevic, 73’).
Árbitro. Henning Oevreboe (noruego). Expulsó a Torosidis (13’). Amonestó a Michel Salgado, Robinho, Djordjevic y Galletti.
Goles: 1-0 Raúl (2’). 1-1 Galletti (7’). 1-2 Julio César (47’). 2-2 Robinho (67’). 3-2 Robinho (82’). 4-2 Balboa (92’).