El Real Madrid ha tirado la casa por la ventana en el mercado veraniego para intentar, este año sí, luchar con los grandes en la máxima competición europea.
El equipo de Schuster se ha reforzado mucho y bien en todas sus líneas. En la portería, además de Casillas, estará el polaco Jerzy Dudek; a los defensas del pasado año se les han sumado Pepe, Metzelder y Heinze; el centro del campo contará con las incorporaciones de Drenthe, Sneijder, Robben y Balboa; y la punta de ataque se ha visto reforzada con la vuelta de Soldado y Baptista y el fichaje de Saviola.
Si la lógica sigue siendo lógica, el equipo de Chamartín no debería tener problemas para clasificarse para la siguiente fase de la competición, incluso como primero de grupo, ya que, a priori, es superior al resto. La mayor dificultad llegará con las visitas a Grecia y Alemania, estadios ambos en los que la afición rival lleva en volandas a su equipo desde las gradas. Y es en ese ambiente donde el Madrid suele tener más de un problema en los últimos tiempos.