Aunque el domingo 18 de febrero se disputaban algunos partidos de la Liga turca, la nieve provocó también suspensiones, como en el partido del líder, el Galatasaray. El rival del Fenerbahçe por el título liguero jugaba ante el Konyaspor, en la ciudad de Konia, cuyo estadio presentaba un terreno de juego con 30 centímetros de nieve que, evidentemente, obligó a la suspensión.
En Estambul también se suspendieron encuentros por esta causa, aunque no de Primera División, sino de Segunda, como el Maltepespor-Kucukkoyspor. En Turquía esperan que la normalidad se recupere hoy, pero ayer varios aeropuertos permanecían cerrados. El de Estambul funcionaba, pero no es seguro que hoy no se cierre pues las previsiones hablaban de una nueva nevada para la pasada madrugada aunque también de una mejoría para mañana y para el miércoles, día del partido.
Además, el caos circulatorio en la ciudad, si ya de por sí es importante sobre todo para cruzar el Bósforo, se ha multiplicado en las últimas horas. Esto, en principio, no debería afectar demasiado al Sevilla, ya que se hospedará en un hotel de la zona asiática de Estambul, muy cerca del estadio, y no tiene necesidad de acceder a la zona monumental. No así a los aficionados que aprovechen el partido para hacer turismo.
El técnico de Arahal entra en el vestuario con la bandera de la ilusión y el crédito de siete exitosas temporadas en el filial, al que cogió en Tercera de la mano de Caparrós. En el banquillo es sinónimo de trabajo y tiene una gran capacidad para modelar futbolistas y hacerlos competitivos.
Ha logrado dos saltos de categoría, varias liguillas de ascenso y rechazó ofertas de clubes de Segunda como el Cádiz y el Xerez. En su etapa de futbolista consiguió un hito al ser el que más partidos de Primera ha jugado en la historia del Sevilla (352).