En la construcción de los túneles del Valle de Abdalajís han participado 400 trabajadores. /Málaga Hoy
El impacto económico de la construcción de la línea alta velocidad entre Málaga y Córdoba es indudable.
No sólo por los más de 2.100 millones de euros que el Ministerio de Fomento ha invertido en su creación, sino también por la cantidad de empleo que ha creado. Así, según un estudio de la Fundación Ciedes basado en otro de Analistas Económicos de Andalucía, el AVE ha creado más de 60.000 empleos. La obra pública en Málaga ha conseguido que la crisis no sea tal en la provincia y el AVE a Córdoba es un claro ejemplo de ello. Al empleo generado por la alta velocidad entre la capital de la Costa del Sol y la ciudad de La Mezquita hay que añadir a los 15.000 previstos para la línea entre Sevilla y Bobadilla. Entre ambas suman 75.000 empleos, una cifra que ni siquiera alcanza el macroproyecto del corredor ferroviario de andaluz con 72.000 puestos de trabajo, aunque la diferencia es que mientras el AVE ya se está construyendo y en muchos tramos ya se ha acabado, el tren litoral todavía apenas ha empezado a dar sus primeros pasos.
Del impacto en el empleo del AVE entre Málaga y Córdoba hay que resaltar el que ha tenido en empresas malagueñas como Sando, encargadas de la realización de diversas obras en varios tramos del trayecto, así como detalles que muestran claramente la importancia que ha tenido en el mercado laboral esta gran infraestructura. Así, sólo en el último de los tramos, el del soterramiento del ferrocarril a la entrada de Málaga hay más de 500 trabajadores o en los túneles de Abdalajís ha habido más de 400 obreros realizando su labor durante más de un año. Aunque la impermeabilización aún no ha acabado y todavía siguen generando empleo.