La Junta adjudicó el proyecto a la consultora Ayesa, que realizó un proyecto que no estuvo exento de complicaciones. “El terreno en Córdoba era complicado y los túneles de Abdalajís son toda un reto de la ingeniería. Además, también era difícil la entrada a Málaga compatibilizando los servicios con las obras”, dice el ingeniero José Luis Manzanares, máximo responsable de la firma. “Lo hicimos con mucha ilusión y creo que fue un gran trabajo. Lo demuestra que Fomento lo asumiese sin problemas”, añade. En 1999 se sacó a información pública, 13 días antes de las elecciones. “A los populares siempre les costó apostar por el proyecto. Pero luego sí que asumieron la conveniencia de llevarlo a cabo”, reconoce Miguel Ángel Heredia, diputado socialista.
La construcción de la línea del AVE ha supuesto un arduo trabajo de ingeniería. Formada por un total de 22 tramos, con dos túneles a su llegada al Valle de Abdalajís, ambos pasos soterrados tienen una longitud de más de siete kilómetros y transitan bajo una sierra compuesta por gran diversidad de materiales. Cada uno de ellos ha costado más de 120 millones de euros, una cifra similar a la del soterramiento del AVE en la capital de la Costa del Sol.
Esta última actuación afecta a poco más de tres kilómetros de longitud, en los que el tren entra de lleno en el subsuelo de la ciudad para recorrerla hasta la estación terminal María Zambrano. Estas instalaciones son las de mayor capacidad de España, con posibilidad para acoger 24 millones de viajeros anuales. Además, está conectada con las dos líneas de Cercanías hasta Fuengirola y Álora. En total, el trazado del AVE, que discurre por 19 municipios, incluye 25 kilómetros bajo tierra. Pero también hay otros 11 kilómetros que viajan en altura, mediante la construcción de 19 viaductos. El más imponente de todos ellos es el que sobrevuela el arroyo de las Piedras, de 1,2 kilómetros de longitud y hasta 106 metros de altura en su punto máximo. Esta infraestructura, que se levanta imponente junto a la localidad de Álora, en pleno valle del Guadalhorce, tardó menos de un año en construirse. Por todos esos tramos circularán los trenes a una velocidad de 300 kilómetros por hora, la máxima que alcanzarán estos trenes en el territorio nacional.