Diez años para una obra imprescindible
VARIOS DE LOS POLÍTICOS Y EMPRESARIOS QUE JUGARON UN PAPEL IMPORTANTE EN LA DECISIÓN DE CONSTRUIR EL AVE A MÁLAGA RECUERDAN SUS PRIMEROS PASOS
Nacho Sánchez

El anterior ministro de Fomento, Francisco Álvarez Cascos, no se cansaba de repetir a los ansiosos periodistas malagueños que cualquier obra pública de envergadura tarda al menos diez años en convertirse en realidad. Con el AVE se podría decir que su cálculo se ha cumplido. Aunque todo empezó años antes.

“En 1992 se puso en funcionamiento el AVE hasta Sevilla y la sociedad malagueña comenzó a hacerse una pregunta ¿Y por qué no un tren similar para la capital de la Costa del Sol?”, recuerda la diputada Celia Villalobos. “Sobre todo cuando el propio Ministerio de Fomento tenía datos de que la alta velocidad a Málaga era más rentable que la de Sevilla”, añade. Hubo muchas reticencias. El diputado y secretario regional del PSOE Carlos Sanjuán lo veía inviable y propuso lanzaderas desde Córdoba.