En resumen

La denominada Operación Malaya se inició en noviembre de 2005 con el fin de investigar presuntas tramas de corrupción en la Costa de Sol, destacando la localidad de Marbella.
Tras varios meses de investigación, la policía actúa por primera vez el 29 de marzo de 2006 deteniendo a numerosos trabajadores del ayuntamiento marbellí, entre ellas la hasta entonces alcaldesa, Marisol Yagüe. Los agentes del orden llevaron a cabo, asimismo, varios registros sobre propiedades pertenecientes a los detenidos, incautándose de bienes por valor de 2.400 millones de euros.
Los imputados pasaron a disposición del juez Miguel Ángel Torres, encargado de llevar el caso. Torres decretó prisión para varios de los detenidos, entre los que se encontraban el asesor municipal, Juan Antonio Roca, la primera teniente de alcalde, Isabel García Marcos, el concejal de Transportes, Victoriano Rodríguez, y la propia alcaldesa, Marisol Yagüe.
Posteriormente, dada la grave situación, el Consejo de Ministros se reuniría para disolver el Ayuntamiento de Marbella. En las semanas siguientes declararían ante el juez los principales imputados por la operación Malaya, algunos de ellos envueltos también en otros casos similares como Obarinsa o Magenta.
El 27 de junio una treintena de personas son detenidas en una ‘segunda fase’ de la operación Malaya, entre los que sobresalen los empresarios Rafael Gómez, alias Sandokán y José Ávila Rojas. El juez Torres decreta prisión para 5 de los arrestados, todos ex-concejales, y entre los que se encuentra el ex-futbolista del Atlético de Madrid Tomás Reñones.